Odio que mi maestro de lo único que hable sea de números, me aburrí tanto que comencé a masturbarme en medio de la clase tratando que él no escuchara mis gemidos y jadeos mientras me frotaba entera, si lo llegó a oír espero que entienda que a nadie le importa su ***** clase. La mejor parte fue cuando acabé, gemí tan fuerte que todos se callaron. Creo que al ******* de matemáticas se le puso la ***** bien dura.
Aún no podía creer lo que había hecho así que después de eso seguí masturbándome y acabando continuamente. Decidí dejarme las bragas llenas de fluido puestas por unos 7 días. Para seguir manteniéndolas bien húmedas rozaba mi clítoris mientras veía algo de porno o fantaseaba con volver a estar en clases y que todos recordaran lo que pasó. (mi profesor no dijo nada) Oops, me mojé otra vez.