Algodón suave e ‘inocente’… hasta que deja de serlo. Se ha pegado a mi piel, sintiéndome estremecer, empapándose de cada suspiro, de cada momento en el que el placer me traicionó, dejando una huella imposible de ocultar. Ahora conserva mi aroma, mi calor, mi rastro más íntimo. Ahora es toda tuya… ¿qué harás con ella?